Tulipán de Plata. Joyas con valor
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Crecer con un padre soltero

dia del padre historias invitado

Es común escuchar historias de madres que lo dan todo por sacar adelante ellas solas a sus hijos, pero muy poco escuchamos hablar de papás solteros. Por eso creímos importante ceder este espacio a alguien que creció con su padre y que sabemos que se siente orgulloso de él.

Nuestro invitado de hoy no solamente es producto de un padre soltero, quien nos compartirá parte de su historia, sino que es alguien que nos ha acompañado desde que Tulipán de Plata era apenas una intención sembrada en el Universo y hasta el día de hoy sigue haciéndolo en cada paso que damos. Por eso, este post es también una oportunidad para agradecerle por estos cuatro años de apoyo incondicional.


Muchos hemos experimentado el divorcio o separación de nuestros padres y aunque en la mayoría de las ocasiones los hijos se quedan con la madre, en mi caso fui yo quien, a mis 11 años decidí quedarme con mi papá y fue así como, de diversas maneras, el camino y él me llenaron aprendizajes.

El primer aprendizaje que recibí de mi padre fue entender la importancia de cumplir con tu palabra y con los compromisos que asumes y es que, al separarse mis padres, mi papá fue quien se fue de la casa pero nos dio su palabra de que lo único que cambiaría sería que ya no dormiría en la casa y así fue: siguió estando en los trayectos hacia y desde la escuela, íbamos al supermercado, pasábamos tiempo juntos y hacíamos todo aquello que acostumbrábamos hacer. Meses después de la separación decidí vivir con él de manera definitiva y así, con solo libros, cuadernos y uniformes escolares, mi padre, mi hermana y yo comenzamos de cero una nueva etapa como familia.

Al pasar las semanas y los meses, mi papá fue agregando nuevas cosas al hogar, camas (sí, un tiempo dormimos en sleeping bags), utensilios de cocina, ropa y todo lo necesario para sostener a dos hijos adolescentes e incluso cumplir con uno que otro de sus caprichos.

La segunda lección que aprendí fue a hacerme responsable desde temprana edad y a tomar decisiones para resolver de manera práctica las cosas simples. Mi papá trabajaba tiempo completo y la verdad es que la cocina no era su fuerte, así que nos daba dinero para que comiéramos en lugares cercanos a la escuela, nos explicó la importancia de elegir opciones saludables y de administrar nuestro dinero.

Así transcurrió más de un año y mi padre nos comunicaba una nueva noticia ¡nos mudábamos! Sin embargo, el reto era convertir aquella ex imprenta de mi abuelo en un hogar, me hice consciente de la increíble cantidad de cosas que se necesitan para armar una casa habitable y aprendí a distinguir lo esencial, a priorizar y entender la importancia de cada cosa.

Ya estábamos asentados en nuestro hogar y parecía que finalmente todo marchaba bien, pero tiempo después, la empresa donde trabajaba mi papá cerró y lo dejó sin empleo ¡pero aprendió a cocinar! Empezó a ver programas de cocina y así preparaba a diario desayuno, comida y cena. Descubrió qué le gustaba, qué era bueno y así podíamos ahorrar, pero también convirtió su hobbie de carpintero en oficio temporal y con ello salimos adelante hasta que consiguió un nuevo empleo, en el cual sigue hasta ahora. Las lecciones más importantes que aprendí durante esa etapa fueron el no darme por vencido, a ver más allá de lo inmediato y que nunca es tarde para aprender algo nuevo.

Mi papá siempre me decía que la escuela era lo más importante y me enseñó desde chiquito a cumplir con mis tareas, a tener orden, claridad y ser responsable. Por eso, concluir mi carrera universitaria fue fruto de lo que mi papá sembró en mí desde que tengo memoria.

He perdido la cuenta de los aprendizajes que me ha dejado mi papá, pero si tuviera que hacer una lista, diría que la responsabilidad, el orden, el compromiso, el ingenio, el deseo de superación, el no poner excusas y la paciencia, son valores y cualidades que aprendí de él y que me han ayudado en cada etapa de mi vida.

El papel de padre soltero que él desempeñó no pudo haber sido mejor, los años no únicamente han forjado nuestra relación como padre e hijo, amigos y aliados, sino que me han mostrado que un padre no solo es quien cría y educa, es quien se entrega totalmente a esta labor, quien llora, ríe, se enorgullece y lucha por darle lo mejor a sus hijos y para superarse continuamente a sí mismo. Quien soy ahora se lo debo a sus lecciones, enseñanzas y fortaleza como hombre y como ser humano, porque un padre enseña con su ejemplo.

Marco

@marcogd12


Y por eso, en este día del padre, festejamos a Salvador y a todos aquellos padres amorosos y comprometidos, en especial queremos reconocer a todos aquellos padres solteros (y no solteros) que nos demuestran que no hay excusas cuando las motivaciones son lo suficientemente grandes. Y tú, ¿También tienes un super papá como Salvador? Cuéntanos en los comentarios que te ha enseñado tu papá o un recuerdo bonito que tengas con él!

 



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